Vuelo controlado SIN arnés
El fruto de la paciencia y la constancia, por fin llegan para Eulalia y Rifi.
En sólo unos cuantos meses han conseguido que Rifi vuele con total confianza y sin arnés. Durante el proceso hemos tenido días buenos, malos y regulares. Algunos días de desaliento, pero nunca de desconfianza en el trabajo que estábamos haciendo. No nos hemos desesperado ni hemos corrido riesgos innecesarios, nuestra prioridad siempre ha sido el bienestar de Rifi. Eulalia ha querido brindarle la posibilidad de vivir con plenitud como un ave. Él ha aprendido muchísimas cosas y todas ellas han sido a partir de experiencias positivas; tiene un gran vínculo basado en la confianza con Eulalia.
Siempre habrá nuevas conductas por entrenar y viejos ejercicios que reentrenar y mejorar.
Pero hoy, ya alcanzamos la meta por la que comenzamos este camino.






