BIENESTAR ANIMAL ¿qué hay que saber?

Bienestar animal, calidad de vida, tenencia responsable son conceptos que, desde hace algún tiempo, hemos integrado a nuestras conversaciones o bien, las escuchamos y leemos constantemente cuando se trata de las relaciones entre humanos y animales. Pero ¿qué significan, en qué se basan y cómo se miden?

La preocupación por el bienestar de los animales que viven en condiciones controladas se está extendiendo cada vez más entre la ciudadanía: ¡Hurra! una alentadora noticia sin duda, aunque de muy delicada gestión. Por una parte, es imprescindible la participación de todxs para llevar a cabo la transformación social y cultural necesarias para erradicar el maltrato animal de los usos y costumbres cotidianos en nuestras sociedades. Pero por otra parte, es importante ser conscientes de lo fácil que resulta hacer interpretaciones equivocadas acerca de bienestar y malestar animal cuando los juicios que emitimos están únicamente basados en nuestras emociones y en la falsa premisa de que lo importante son las buenas intenciones.

¿Qué nos produce esta imagen? ¿Beneficia a los animales salvajes este tipo de relación?

La realidad es que si bien las emociones cuentan, cuando hablamos de bienestar animal no bastan. Conocer el nivel de bienestar en el que un individuo vive no es cuestión de apreciaciones personales, se trata de mecanismos científicos que se han ido desarrollado a lo largo de las últimas décadas y a través de los cuales se puede evaluar y medir ese grado de bienestar.

En esta popularización de la corriente contra el maltrato animal sorprende el abuso que se hace de la lástima y la culpa como motores para sumar gente a la causa. Y aunque con certeza éstas son las emociones que se producen al conocer las atrocidades cometidas por el ser humano contra muchas especies animales, no es así para otras situaciones menos escandalosas pero que igualmente producen sufrimiento animal. Y es en este sentido en el que la estrategia de la lástima encuentra su punto más frágil.

Las diferencias culturales, socioeconómicas y experiencias vitales, entre otras, hacen que cada persona perciba la realidad de manera distinta y tenga valores morales y éticos diferentes, por lo que reaccionamos de formas diversas frente a un mismo evento. Entonces ¿quién se equivoca? ¿quién tiene la razón? ¿quién tiene la autoridad moral para decidirlo?

Foto de Sasin Tipchai. Cultivo con búfalo. Asia

Además, si no hacemos una evaluación objetiva y basada en las necesidades del animal en cuestión, corremos el riesgo de caer en la trampa del antropomorfismo, la cual es una de las principales causas de maltrato no intencionado en animales de compañía, por ejemplo. Lo que es bueno para los humanos no necesariamente lo es para los animales. Es imprescindible conocer y comprender las necesidades de los animales y evaluar su calidad de vida desde una perspectiva lo más objetiva posible. Y ésta, no se encuentra en las emociones, sino en el raciocinio.

Antropomorfismo en ovejas

Entonces ¿qué es el Bienestar Animal?

Como hemos visto es un concepto difícil de expresar, pues se trata de una idea multidimensional. Sin embargo, existe una definición bastante aceptada, propuesta por D. Broom en 1986, que lo describe muy bien:

«El bienestar es el estado en que se encuentra un individuo en relación a sus intentos de afrontar su ambiente”. Lo que quiere decir que un individuo se encuentra bien si puede adaptarse a su medio sin comprometer sus capacidades biológicas, es decir que cuenta con salud física, emocional y psicológica.

Además, el bienestar animal, es considerado una ciencia y como disciplina veterinaria, su objetivo es investigar, estudiar y comprender objetivamente las necesidades de los animales, así como sus sistemas de regulación conductual y fisiológicos para hacer frente al entorno y adaptarse.

Es así que para desarrollar procedimientos mesurables de bienestar, los investigadores se han preguntado ¿cómo tratan los animales de hacer frente a su ambiente? y ¿qué tan fácil o difícil les resulta hacerlo?.

Estas preguntas pueden abordarse y encontrar respuesta desde diferentes perspectivas, todas ellas complementarias. Estos enfoques, actualmente se consideran los componentes del Bienestar Animal.

Componentes del Bienestar animal

¿A qué se refiere el término calidad de vida?

Se utiliza como un sinónimo de bienestar y también es denominado “estatus del bienestar” Se refiere especialmente al bienestar mental de un animal enfatizando experiencias subjetivas. Incluye sentimientos, cuidados básicos, ambiente, atención veterinaria, control del entorno, etc.

¿Qué implica la Tenencia Responsable?

Corresponde a una situación en la que una persona acepta y se compromete a cumplir una serie de obligaciones encaminadas a satisfacer las necesidades comportamentales, ambientales y físicas de los animales a su cuidado. Así como prevenir los riesgos que los animales puedan presentar para la comunidad, para otros animales o para el medio.

Tenencia responsable en animales de compañía

Finalmente, recordar que para que se produzca la transformación social mencionada anteriormente se requiere de la participación de todxs. Por tal motivo, las investigaciones científicas, la educación de profesionales y sociedad en general y el debate entre todxs los actores son fundamentales para seguir mejorando la calidad de vida de los animales que viven en condiciones controladas bajo el resguardo de las personas.

Parafraseando a Charles Darwin: el cambio en la sociedad es producto del cambio en el individuo. Así que ¡Únete! ¡Infórmate! ¡Transfórmate!

Referencias:

  • Broom, D. (2019). Abnormal behaviour and the self-regulation of motivational state. Journal of Veterinary Behavior, 29, 1-3. 
  • Broom, Donald. (1991). Animal Welfare: Concepts and Measurement. Journal of animal science. 69. 4167-75. 10.2527/1991.69104167x.
  • Louton, Helen. (2019). Animal Welfare and the assessment by the use of animal welfare indicators.
  • Sejian, Veerasamy & Lakritz, Jeffrey & Ezeji, Thaddeus & Lal, Rattan. (2011). Assessment Methods and Indicators of Animal Welfare. Asian Journal of Animal and Veterinary Advances. 6. 301-315. 10.3923/ajava.2011.301.315.

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