El entrenamiento con refuerzo positivo en psitácidos: Por un bien común

El entrenamiento animal con refuerzo positivo es una de las herramientas más eficaces para mejorar la vida de los animales que viven en entornos distintos a los naturales, tal como es el caso de los loros de compañía. Sin embargo, habitualmente al pensar en loros entrenados o adiestrados, lo primero que nos viene a la mente es un guacamayo en bicicleta, que seguramente ha sido forzado a realizar esta actividad. Y por supuesto, esta idea nos genera rechazo al instante, pues lo que nosotros queremos, es brindar la máxima calidad de vida a nuestros compañeros emplumados. Pero entonces ¿cómo se entrena un loro y para qué puedo entrenarlo?

El verdadero entrenamiento animal con refuerzo positivo y aplicado al bienestar de las aves, tiene como valores y criterios de actuación ineludibles:

  • Brindar en todo momento un trato digno y respetuoso a los loros.
  • Siempre trabajar con constancia y disciplina a partir de relaciones basadas en la confianza.
  • Promover su participación voluntaria (no nos vale obligarlos a que ejecuten cualquier acción, por ejemplo colocarle el arnés a la fuerza).
  • No usar el hambre como fuente de motivación (no sólo nos referimos a restringir el alimento, sino también a darle su ración del día hasta la noche cuando tratamos con aves diurnas).

Al inicio, si no somos muy pacientes, puede parecernos un proceso lento, tedioso y sumamente exigente, es por ello que es ideal partir con una disposición positiva para llevarlo a cabo, pues nuestra perspectiva puede ser determinante para mantener la constancia.

Si desistimos o sencillamente nunca nos animamos a probarlo, pueden surgir dificultades para acciones tan simples como pedirles que vengan a nuestro llamado o descubrir que únicamente vienen cuando les apetece, pero no cuando se los pedimos. Y por supuesto que enseñarles cosas más complejas como entrar por su propio pie a un transportín o dejarse colocar un arnés o limarles las uñas, suena imposible. Y que decir de la idea de salir a volar al aire libre y sin arnés… ya la sola idea da escalofríos a algunos.

La verdad es que en la práctica, el entrenamiento bien hecho técnicamente, da resultados espectaculares, pues nuestras aves están encantadas de participar en el entrenamiento y nuestra convivencia con ellas resulta ser mucho más sencilla y armónica.

Los invito a investigar más en el tema y a optar por el camino más amable para cuidar a nuestros loritos.

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